El más destacado, así como el más próspero de estos tres es el capitalista.
Un sistema económico de mercado tiene dos pilares fundamentales, los individuos y las empresas.
Se basa en la idea de que las empresas compran lo que necesitan y a su vez, se desprenden de lo innecesario. Esta es básicamente la principal diferencia entre el sistema capitalista y el socialista, dado que en este último todo pertenece al Estado y este decide a qué dedica los recursos.
¿ Qué conclusión sacamos de todo esto?
A día de hoy, si queremos mantener nuestro puesto en un empresa o nuestro objetivo es que nos contraten, es necesario ser único. Es decir, debemos destacar en algo y preocuparnos porque eso no cambie, lo que implica a su vez un constante dinamismo basado en esta idea de renovarse continuamente y adaptarse al entorno en el que nos ha tocado vivir.
"Nadie se va a ocupar de mi".
Como conclusión, debemos ser independientes a la hora de tomar nuestras decisiones y así ver cuáles van a ayudarnos más a adaptarnos a nuestro entorno, todos los avances y cambios que vayan sucediendo.
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